Noticias financieras: la crisis económica argentina explicada brevemente

Hablemos sobre noticias financieras. En ese sentido, la economía Argentina puede ser clave para comprender cómo evolucionará la economía regional. De eso hablaremos acá. Para más info sobre noticias financieras, te remitimos al enlace.

El cataclismo de la economía argentina sacude el tablero político a poco más de un año para las próximas elecciones generales. Para reabrir el flujo del crédito, el FMI y los inversores privados exigen a Mauricio Macri un plan económico que elimine el déficit fiscal.

Sin embargo, lograr ese objetivo demanda duros recortes en el gasto público y un acuerdo con la oposición peronista, un escenario poco propicio para las aspiraciones de reelección en 2019.

El equipo económico de Macri, muy cuestionado, anunció recientemente una batería de medidas destinada a reestablecer la confianza de los mercados, que se basa, a grandes rasgos, en recortes del gasto público, incluida, por ejemplo, la clausura de ministerios.

Mientras tanto, los ciudadanos argentinos buscan cómo resguardarse de una crisis que se agrava cada vez más.

Repaso por algunos puntos clave

El peso argentino se ha devaluado más de un 50 por ciento frente al dólar en tan solo lo que va del 2018. Por su parte, el Banco Central atacó el problema desde la ortodoxia: subió los tipos de interés e intervino en el mercado cambiario para sostener la moneda.

En adición, la tasa de referencia argentina es del 60%, un récord mundial que triplica a la de Venezuela y es nueve veces más alta que la de Brasil, su principal socio comercial. A la vez, las reservas internacionales sufren una sangría que no para con el fin de frenar la devaluación, que tampoco para.

Y el diagnóstico de los expertos es casi unánime: la Argentina enfrenta un problema de falta de confianza, más que de solidez económica. Recordemos, en este sentido, que “restablecer la confianza” era un lema del core de la campaña presidencial de Macri.

«Las provincias tienen superávit fiscal, los bancos están capitalizados y sanos, el Gobierno trabaja para llegar al déficit cero cuanto antes y el problema de liquidez está resuelto por el acuerdo con el FMI», que aportó un rescate de 50.000 millones de dólares, dijo el presidente de HSBC Argentina, Gabriel Martino.

«El FMI garantiza liquidez para el déficit fiscal y los niveles de deuda en relación al PIB están en niveles adecuados. No estamos ante una crisis de solvencia o de liquidez», confirma, por su parte, desde Nueva York, Siobhan Morden, directora general del holding financiero Nomura.

Desde Wall Street sostienen que el Gobierno argentino no tiene otra alternativa que acelerar el ajuste y reducir el déficit. El compromiso del 1,3% para 2019 debe rebajarse todavía más y acercarse al punto de equilibrio.

«La estrategia del gradualismo fiscal se agotó. Se necesita un shock fiscal», afirma Alberto Ramos, director para América Latina de Goldman Sachs.

De acuerdo con Ramos, Macri no provocó los problemas económicos actuales, sino que los heredó del kirchnerismo, pero el cambio de la situación económica mundial, con la fuga de dólares desde los mercados emergentes, impide que los resuelva de forma paulatina, tal y como se había propuesto.

Sin embargo, los argentinos ya no creen en el argumento de la “pesada herencia”. En concreto, el promedio del índice mensual en la gestión Cambiemos duplica al del Frente Para la Victoria: 4,02% contra 2,07%.

Medidas cuestionables

Ajuste y déficit cero son dos conceptos que generan escalofríos a los argentinos. Remiten a grandes crisis económicas, como la que en 2001 hizo saltar por los aires a todo el sistema. En aquella crisis, la economía estaba encorsetada por un tipo de cambio fijo, la convertibilidad ideada por el ministro Domingo Cavallo en los años 90 durante el gobierno de Carlos Menem.

Ahora, la dificultad para ajustar es política. Los límites fueron evidentes el pasado diciembre cuando hubo movilizaciones multitudinarias y graves disturbios en todo el país como rechazo popular a la rebaja de las pensiones.

El Gobierno acababa de recibir un golpe grave en las urnas, Macri contaba con una imagen positiva del 60% y encontró aliados en la oposición, pero no pudo evitar la presión de la calle.

Varios meses después, la situación es más complicada: la popularidad del presidente se ha desplomado hasta el 35% y la oposición tiene en mente las elecciones de 2019.

Y en este escenario, los peronistas parecen tener, una vez más, la llave de la gobernabilidad. Macri los necesita para sacar adelante el ajuste y mantener, en paralelo, la paz social.

El poder está en manos de los gobernadores de las provincias, que tienen bajo su control el Senado. Sus legisladores serán claves durante el debate del presupuesto de 2019, que decidirá quién pagará el ajuste fiscal.

El problema es que muchos de esos líderes del interior del país cuentan con aspiraciones presidenciales y juegan entre un apoyo que evite el desastre y la distancia que los mantenga a salvo de las malas noticias. La política argentina solo es apta para equilibristas.

Noticias financieras: el dólar, la medida de la crisis

Los argentinos, lamentablemente, tienen experiencia en crisis y reconocen con agilidad los síntomas que las preceden. Y pocos hay más claros que una veloz subida del dólar y de la inflación, con tasas de interés por los aires y anuncios oficiales de ajuste de la economía.

En enero de 2018, para comprar un dólar hacían falta 18 pesos; en agosto, esa cantidad había aumentado a casi 40.

La inflación de 2018 iba a ser del 15%, supuestamente, pero ya se habla del 35%. Frente a esas señales de alarma, los argentinos han vuelto a recurrir a estrategias conocidas: los que pueden compran dólares; los que no, anticipan compras de bienes para protegerse frente a futuros aumentos de precios.

Sea como fuera, ya la mayoría de los argentinos no tienen esperanzas. Solo aspiran a que la economía no siga cayendo para que, la próxima gestión, no se las vea tan negras