Consejos para el cuidado de los frenos

Los frenos en cualquier vehículo juegan un papel clave en la seguridad, porque son los encargados de detener tu coche en las vías. En todo caso, el mejor lugar para hacer el cambio de los mismos sin duda es https://www.motortown.es/, porque encontrarás las mejores opciones a los precios más atractivos.

Pero, puede que no sepas cómo prolongar al máximo la vida útil de los frenos de tu vehículo, y por esto he preparado este post. Aquí encontrarás unos consejos que puedes aplicar, y así le darás a tu sistema de frenos la máxima durabilidad posible.

¿Cómo se cuidan los frenos?

Cuidar los frenos de tu vehículo puede resultar realmente fácil, pero para conseguirlo debes asegurarte de fijarte en los siguientes puntos clave:

No los sobrecalientes

El sobrecalentamiento es uno de los principales problemas cuando hablamos de los frenos del coche. Es más común cuando se circula por zonas con muchas bajadas y se deben usar más los frenos, pero esto sobrecalentará en gran medida la goma de frenado.

Al sobrecalentarse, esta goma se cristalizará, lo que llevará a que tengas que cambiar tus frenos de una forma prematura. Es por este motivo que, lo ideal es aplicar el frenado con el motor para reducir la velocidad y reducir el uso del pedal del freno.

No desgastes demasiado la goma

La goma de frenado estará en constante fricción con el disco de freno, para que tu vehículo se pueda detener fácilmente. En todo caso, debes asegurarte de que la goma de frenado no esté demasiado desgastada, porque esto podría producir una fricción de metal contra metal.

Los talleres mecánicos aconsejan cambiar las pastillas de freno cuando estas aún tienen un 30% de goma para evitar daños. Sin embargo, algunos conductores prefieren apurarlas un poco más para ahorrar dinero, pero si pasan por debajo de los 3mm podrían causar graves averías al sistema de frenado.

Lleva el coche al taller

No existe nada mejor que estar haciendo una revisión periódica del sistema de frenos, y lo más aconsejable es hacer la revisión una vez cada 20.000 kilómetros. De esta forma, podrás asegurarte de que se detectará cualquier fallo a tiempo y se corregirá.

En estos mantenimientos se debe revisar cuidadosamente el nivel del líquido de frenos para evitar problemas de frenado. También se debe hacer el ajuste de la distancia de frenado para que tu vehículo pueda frenar de una forma adecuada y así evitarás cualquier tipo de accidentes.