Con paquetes a Brasil puedes conocer Manaos y la selva amazónica

Los paquetes a Brasil suelen incluir las zonas más accesibles de este país.  Nos referimos al sur del país. Ciudades como Sao Paulo, Río de Janeiro o Salvador de Bahía. Igualmente, localidades norteñas como Recife. No obstante, también existe la colosal selva amazónica en el centro-norte del país. Para ello, empresas como Avantrip ofertan paquetes a Brasil con destino a la Amazonia.

La gran selva brasileña se extiende por toda la cuenca del río Amazonas. Este ecosistema es tan grande que sobrepasa fronteras nacionales. Países como Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Paraguay tienen parte de esta zona selvática. No obstante, el mayor porcentaje de la misma pertenece a Brasil.

Hay una biodiversidad increíble en la región. Su fauna incluye animales monos, jaguares, el puma, el tapir y gran cantidad de ciervos. En sus ríos hay delfines de agua dulce. Los cocodrilos y caimanes abundan. También, están las enormes serpientes acuáticas conocidas como anacondas. Entre sus aves más exóticas están los guacamayos, tucanes y el águila harpía. Sus aguas tienen las famosas pirañas, peces dentados famosos por agresividad.

¿Cómo surge una ciudad en medio de una gigantesca selva?

Al cotejar los paquetes a Brasil, hay que tener en cuenta lo que ofrece Manaos.  Esta ciudad inicia siendo un fuerte hecho en piedra llamado Forte de São José da Barra do Rio Negro. Varias casas, calles y vida urbana se crean en su derredor. Con el tiempo esta localidad aumenta en población y diversidad económica. Es así como en 1835 recibe oficialmente la categoría de “Villa”. Bajo esta denominación empieza en el siglo XX.

Lo cierto es que durante la segunda década de la veinteava centuria, Manaos empieza a crecer. La razón: la explotación del caucho. Gracias a este producto, gana el rango de ciudad. De hecho, es la única localidad urbana de envergadura en la selva brasileña.

Lo cierto es que gracias al caucho, Manaos llega a tener una infraestructura notable.  Ya para 1920 detenta tranvías eléctricos y avenidas construidas sobre antiguos pantanos. El Teatro Amazonas surge como un edificio imponente. Se trata de un epicentro cultural en medio de la selva. Igual son portentosos su Palacio de Gobierno, el Mercado Municipal y los predios de su Aduana.  Todo este derroche constructivo lleva a que esta localidad gane el epíteto de la “París de la Selva”.

Todo lo que puedes hacer y descubrir en la ciudad de Manaos

Si compras paquetes a Brasil y apuntas entre tus destinos Manos, te damos unas recomendaciones.  Debes llevar lentes de sol. Un poncho de lluvia es muy útil, pues caen verdaderos aguaceros en la selva. Es preferible la ropa de nylon, pues hace calor húmero y siempre vas a andar ensopado. Además, es bueno que vos seas de los que gustan de comer pescado. ¡Es lo que más se cocina en Manaos!

Para llegar a esta ciudad se puede llegar en vuelos económicos desde Sao Paulo y Río de Janeiro. Además, hay rutas fluviales y terrestres. ¡Pero son demasiado largas! Hay varios hoteles. En cuanto a la gastronomía, antes indicamos que abundan los platillos de pescado. Los peces predilectos son: pirarucú o la sopa de piraña. A esto se añade un abundante consumo de mandioca. Asimismo, hay gran cantidad de frutas y legumbres.

Algunos sitios de interés que no deben faltar en el itinerario están en las guías turísticas. Empero, nosotros mencionamos estos a continuación:

  • Teatro Amazonas: se construye en 1896, en plena época de la fiebre del caucho. Todos sus materiales constructivos, menos las maderas, son traídos desde Europa en buques de vapor. Cuenta con una bella cúpula con 36.000 azulejos que forman la bandera brasileña. Luego del fin de la época del caucho, permanece cerrado entre 1925 y 1997. ¡Una gran cantidad de tiempo!
  • Mercado Municipal Adolpho Lisboa: se construye en 1883. Una leyenda de Manaos afirma que es diseñado por Gustavo Eiffel, el ingeniero de la mítica torre parisina. Toda su estructura es de hierro, forjado en Liverpool. En sus instalaciones se puede conseguir todo tipo de pescados.
  • Encuentro de las Aguas: sucede que frente a Manaos acontece el encuentro de las aguas entre el río Solimões y el río Negro. Las aguas de cada uno de estos ríos tienen diferentes coloraciones. Es un espectáculo ver las diferencias de colores.
  • Ponta Negra: es una playa situada a unos trece kilómetros al oeste de la ciudad. Es bastante tranquila. Buena para ir en familia.
  • Cascadas Presidente Figueredo: están a 117 kilómetros al norte de Manaos. Es un espectáculo natural. Se necesitan guías, pues están ya dentro de la selva. Visitarlas implica adentrarse en el turismo de aventura. No obstante, no hay que dejar de conocerlas. Son hermosas.
  • Museo del Caucho: se ubica a orillas del río Negro. Se trata de la reproducción literal de uno de los llamados “Barones del Caucho”. Una vivienda lujosa, con porcelana inglesa y relojes suizos. Esta clase burguesa es la que genera el crecimiento de Manaos. Como testimonio de su presencia, se ha creado este peculiar museo. Está situado en el garapé Sao Joao, al norte de Manaos.

No cabe que esta ciudad selvática es fascinante. Por ello, en los paquetes a Brasil siempre hay que considerarla como una opción. Las bellezas de la Amazonia la rodean. Tiene una infraestructura ideal para los visitantes. Por ello, no hay excusas. Manos es un sitio ideal para vivir una experiencia inolvidable.